Las necesidades de cada tienda en línea variarán según el segmento y el tamaño de la operación, pero aquí hay algunas estructuras que debes considerar:

Plataforma de e-commerce: siempre recomendamos que las tiendas se implementen dentro de una plataforma. El uso de una plataforma brinda más facilidades y seguridad a su tienda, especialmente en lo que respecta a la seguridad de los datos.

Gateways de Pagamento: funciona como intermediario en los pagos y permite realizar toda la transacción dentro del propio sitio web. Le dan más independencia al comerciante, quien puede elegir con qué métodos de pago quiere trabajar. Hay varias puertas de enlace disponibles, cada una con sus propias tarifas y métodos de pago.

Antifraude: contar con un sistema antifraude es muy importante para identificar transacciones sospechosas y evitar estafas en tu e-commerce. Mediante inteligencia artificial, el sistema analiza los datos de navegación de cada usuario y bloquea la transacción si identifica un comportamiento no estándar.

ERP: contar con un sistema de gestión es de gran ayuda para integrar todas las áreas: catálogo, stock, pago y pedido.

Transportistas: además de las opciones de Correos, se recomienda buscar opciones de transportistas para encontrar la mejor alternativa para su región.

Agencia de soporte: es posible que no necesite una agencia todo el tiempo, pero se recomienda que busque una agencia especializada que pueda ayudarlo con tareas específicas, como la implementación del sitio o cualquier cambio importante en la tienda.

Te presentamos aquí 6 puntos importantes que conviene estudiar a la hora de crear o evolucionar tu e-commerce, pero recuerda que cada operación tiene sus peculiaridades. Entonces, nuestra sugerencia es que investigues las opciones del mercado e identifiques cuáles son tus principales necesidades.